Todos los perros que ingresan en nuestro albergue, son revisados por nuestro médico veterinario quien realiza una evaluación física y conductual. Los perros de nuevo ingreso entran en un período de observación hasta descartar que puedan tener algún padecimiento contagioso para el resto de la población de nuestro albergue. Una vez culminado el período de observación se procede a desparasitar, vacunar, esterilizar y paulatinamente se inicia el proceso de integración al resto de la manada. Cuando recibimos perros en malas condiciones de salud física, se realizan estudios de laboratorio para encontrar la mejor forma de ayudarlos. Algunos perros requieren cirugías especiales o estudios como ultrasonidos y/o toma de radiografías.

Cuando adoptas una mascota, estás salvando una vida. Cuando compras una mascota, no únicamente le estás negando la oportunidad de tener un hogar a un perro rescatado en situación de calle, sino que también estás apoyando a una industria que prospera a raíz del abuso de los animales. Los criadores de traspatio son un negocio, por lo tanto no les importa el bienestar de los animales que ofrecen en venta. Estos animales por lo regular padecen de mala salud y tienen problemas de socialización deficientes debido a la falta de compañía humana y defectos genéticos debido a la endogamia. Una vez que compras a tu mascota, lo que viene después corre por tu cuenta. Cuando adoptas en un albergue, los voluntarios conocen perfectamente el carácter de los perros bajo su cuidado, te pueden ayudar a elegir la mascota ideal para tu estilo de vida. También te ponen al tanto de su salud, inclusive te orientan y apoyan durante el período de adaptación para lograr una integración exitosa de la mascota a su nuevo hogar. ¿Por qué? Porque los albergues no son un negocio y de verdad buscan que los animales bajo su cuidado tengan un hogar responsable y con mucho amor.

¿Sabías que tener una mascota mejora tu salud y tu calidad de vida? No solo los animales te dan amor incondicional, sino que también han demostrado ser beneficiosos psicológica, emocional y físicamente para sus compañeros. Cuidar a una mascota puede proporcionar un sentido de propósito y satisfacción y disminuir los sentimientos de soledad.  Está comprobado que acariciar a tu mascota reduce los niveles de estrés. ¡Y cuando adoptas, también puedes sentirte orgulloso de ayudar a un animal necesitado!

Al adoptar, no solamente estás salvando una vida, ¡Estás salvando muchas!
Cuando un perro es adoptado en un albergue, se abre un espacio para recibir a otro perro en situación de calle. Así estás apoyando a que más perros tengan la oportunidad de ser rescatados y puedan pronto integrarse a un hogar.

 

Comprar un perro de una raza específica, es un capricho. Adoptar, es un acto de humildad…